Para aquellos lectores faltos de tiempo para una lectura completa del artículo, o para aquellos que requieren de conocer la respuesta a la pregunta del titular de este articulo para seguir leyendo el mismo, diré que sí. Sí, es posible apoyarnos en las imágenes de las cámaras de videovigilancia para complementar el control laboral en nuestra empresa. Ahora bien, como todos podemos conjeturar, para ello debemos cumplir con una serie de condiciones. Estas son las que vamos a detallar y explicar a continuación.

Dos hechos, según nuestro criterio, han sido los artífices del desarrollo de la videovigilancia en su vertiente de control de los trabajadores. Uno de ellos, para nosotros el principal, ha sido el avance tecnológico que ha permitido una gran eficacia y calidad de las imágenes y su almacenamiento a un coste que tiende a cero. El otro, la falta de regulación específica en el derecho del trabajo español. Más allá del artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores), nos encontramos que han sido las resoluciones judiciales las que han ido definiendo los requisitos legales que debe cumplir un sistema de videovigilancia para que no colisione con el respeto a los derechos fundamentales de las personas y trabajadores: derecho al honor, derecho a la propia imagen, derecho a la intimidad y derecho a la protección de datos de carácter personal. Por ello, si el sistema de videovigilancia cumple con lo dispuesto en el citado art. 20.3 y con los requisitos definidos en las resoluciones judiciales podrán servir las imágenes captadas por este como elemento probatorio, en cualquier situación afecta al control de la actividad laboral.

El Tribunal Constitucional, en su sentencia 186/2000, fija dos requisitos como imprescindibles para que un sistema de captura de imágenes sea lícito dentro del ámbito laboral: la sospecha razonable y objetivamente fundada o un incumplimiento de las obligaciones del trabajador, así como acciones ilícitas o que puedan afectar al patrimonio de la empresa u otros compañeros junto con el estricto cumplimiento del Principio de Proporcionalidad.

Una nueva sentencia del Tribunal Constitucional, en este caso la 29/2013, fija un nuevo requisito. El art. 5 de la Ley 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal regula el derecho de información de los interesados. Por ello, el TC considera requisito ineludible la información, de forma previa y expresa, clara e inequívoca de la finalidad de control laboral de la grabación de imágenes y/o voz por el sistema de videovigilancia.

Por último, el Tribunal Supremo en su sentencia 2618/2014, del 13 de mayo del presente año, incluye la necesidad de la correcta inscripción del fichero de titularidad privada en el Registro General de Protección de Datos (RGPD) de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) como otro de los requisitos necesarios del sistema de grabación de imágenes y/o voz. La existencia del fichero, inscrito con la finalidad de la videovigilancia de personas e instalaciones junto con la información a los trabajadores referida en el párrafo anterior no legitimará la videovigilancia para el control de la actividad laboral pues, para ello, junto con la finalidad citada deberá inscribirse la finalidad de control laboral o control de la actividad laboral.

A modo de compendio decir que si se quiere utilizar la videovigilancia como herramienta de control de la actividad laboral, nuestros sistema de grabación de imágenes debe cumplir con el Principio de Proporcionalidad, el procedimiento debe estar a disposición de los trabajadores y haber informado anteriormente a los mismos de que las imágenes y/o voz puede ser utilizadas para esta finalidad, exponer en lugares visibles los carteles avisadores de la actividad grabadora, inscribir el fichero con las finalidades adecuadas en el RGPD de la AEPD y que estas sean finalidades legítimas y, por supuesto, respetar todos y cada uno de los derechos fundamentales de las personas.