Hay algunas cosas que he aprendido y millones que me quedan por aprender.

Entre las primeras se encuentre la inmensa ventaja de saber centrarme en la solución en vez de en el problema.

En la vida, en toda crisis o situación, lo importante es centrarse en qué hacer y en cómo hacerlo, porque en la vida todo es cuestión de percepción.

Nuestro cerebro no está hecho para ser felices, está hecho para sobrevivir.

Y, por ello, es nuestra responsabilidad como seres inteligentes y adultos conscientes, tomar las riendas y la disciplina diaria para que esta situación acabe siendo algo positiva.

Donde unos ven un problema en el quedarse en casa recluidos a la espera de que todo pase, otros lo ven como una oportunidad para jugar con sus hijos (cosa que hacen poco), conocer un poco más a su pareja, leer ese libro que siempre han querido leer, o aprender a meditar (algo realmente interesante).

Donde unos ven una catástrofe: “He perdido todos los clientes, tengo la agenda vacía”, otros ven oportunidades: “Por fin tengo tiempo para explorar esta idea, o el mundo on-line, o escribir el libro que siempre quise escribir”.

Todo es cuestión de enfoque.

Y aquí tenemos una gran ventaja evolutiva: Nuestro S.A.R. El Sistema de Activación Reticular.

El cerebro capta cada segundo, millones de bits de información, por los ojos, por el tacto, por el oído, por la percepción del espacio…, si tu cerebro atendiese a toda esa información, directamente perderías la cordura. Entonces tu cerebro filtra la información y solo deja pasar AQUELLA INFORMACIÓN EN LA QUE TE ENFOCAS.

Todo está en el enfoque mental. Todo está en tu percepción.

Recuerda: Ante todo evento hay algo que siempre puedes hacer: elegir.

Elegir lo que piensas. Nadie en este planeta puede quitarte esa libertad. La libertad de elegir qué es lo que piensas.

Aprovechemos el tiempo concedido. Dejemos de maldecir y seamos proactivos. Apliquemos la tolerancia y la comprensión, la colaboración y el apoyo mutuo; y de esta forma saldremos fortalecidos de esta o de cualquier crisis.

 

Iñigo Sáenz de Urturi.

EL Mago de la Comunicación

TOP 100 SPEAKER