En esta ocasión vamos a fijar nuestra atención a un elemento fundamental, por obligatorio, en todos los establecimientos con servicio directo al público españoles: las hojas de reclamaciones.

Las hojas de reclamaciones, medio que ponen las administraciones a disposición del usuario con la finalidad de este pueda hacerles llegar de manera sencilla las posibles reclamaciones por conflictos con las empresas vendedoras o prestadoras de servicios, requieren estar integradas dentro del sistema de protección de datos que cada empresa titular de establecimientos de tintorería y lavandería tienen o deberían tener.

Si observamos una hoja de reclamaciones, los datos que se requieren del consumidor final (persona en su ámbito particular) son, como mínimo: nombre y apellidos, nº de D. N. I., dirección y teléfono. Todos estos datos, tal y como dispone el art. 3 de la LOPD, son considerados datos de carácter personal y, por ello, afectos a los requerimientos de la normativa vigente.

Cierto es que las Hojas de Reclamaciones son documentos que se facilitan en la administración correspondiente y que esta circunstancia puede hacer pensar al empresario que con su tramitación según los procedimientos establecidos se cumple con la normativa que las regulan, pero en muchos casos se olvidan que dentro de esta normativa se incluye la LOPD y sus requerimientos, por recoger las mismas datos personales del reclamante.

En la mayoría de las Hojas de Reclamaciones, sino en su totalidad, en su reverso nos encontraremos la cláusula tutelar de los derechos del usuario incluida por la administración. Con la misma, cada administración cumple con uno de los requisitos de sus sistema de protección de datos, pero ¿qué pasa con la persona física o jurídica titular del negocio?.

Una vez más, nos encontramos que en el desarrollo de su actividad el comercio requiere de la toma de datos de carácter personal de sus clientes y/o usuarios. Y esta necesidad de requerir estos datos personales le obligan al cumplimiento de la LOPD y su reglamento.

Por todo lo dicho hasta ahora, las hojas de reclamaciones son un elemento más que en un establecimiento abierto al público debe tener incluido en su sistema de protección de datos.

Llegados a este punto, y para trasladar un mensaje claro como siempre hacemos, debemos decir que la Ley se cumple o no se cumple. Un cumplimiento a medias es igual a un incumplimiento a medias, es decir, riesgo permanente a la infracción y posible sanción. Por ello, una vez más reiteramos que, de nada sirve incluir las cláusulas legales si, además, no hemos implantado los requerimientos que se comunican.

Si todavía no ha implantado su sistema de protección de datos o, si ya lo tiene implantado pero quiere saber si cumple adecuadamente con la Ley, no dude en ponerse en contacto con Persevera y le daremos las indicaciones adecuadas para cumplir con garantías y a un precio muy competitivo.